Jesucristo nos enseña como orar

El Padre Nuestro

Jesucristo nos enseña como orar

Jesucristo dijo en San Mateo 6:9-13

Vosotros, pues, oraréis así: “Padre nuestro que estás en los cielos, santificado sea tu nombre. Venga tu reino. Hagase tu voluntad, como en el cielo, así también en la tierra. El pan nuestro de cada día, danoslo hoy. Y perdonanos nuestras deudas, como también nosotros perdonamos a nuestros deudores. Y no nos metas en tentación, mas libranos del mal, porque tuyo es el Reino, y el poder y la gloria, por todos los siglos. Amén”.

La oración era muy importante en la vida de nuestro Señor Jesucristo. La palabra de Dios documenta que él se levantaba temprano para orar y oraba también por largas noches. En San Lucas 6:12 dice “En aquellos días él fue al monte a orar, y pasó la noche orando a Dios”. En San Lucas 5:16 dice “Pero él se apartaba a lugares desiertos para orar”. Finalmente en una ocasión uno de sus dicípulos le pidió que les enseñara como orar. San Lucas 11:1 “Aconteció que estaba Jesús orando en un lugar y, cuando terminó, uno de sus discípulos le dijo: – Señor, enséñanos a orar…” Jesús también enseñó esto en el sermón del monte. Si la oración era muy importante para nuestro Señor Jesucristo, debiera también ser importante para nosotros.

Así que, cuando veamos este pasaje o lea otro pasaje de las escrituras, recuerde que el padre Nuestro es base para escudriñar su palabra. Cuando lo haga preguntesé estos cuatro puntos:

1. Que me enseña este versículo del carácter y deidad de Dios? De gracias a Dios por todo lo que el es.

2. Por que bendiciones debo dar gracias a Dios? Dele gracias por todo lo que ha hecho y hará en nuestras vidas.

3. Que pecado o falta me revela el Señor y que necesito confesar? Confiese al Señor sus pecados y faltas.

4. en que necesito reconocer la ayuda y socorro del Señor en mi vida? Pidalé a Dios por su susto y ayuda.

Versículo 9: “Padre nuestro que estás en los cielos, santificado sea tu nombre”. En primer lugar vemos que la oración es sobre nuestro Padre, su gloria y su santo nombre. La oración es sobre su reino y su voluntad. La oración es para que permanezcamos en Jesucristo y ayudarnos hacer su voluntad. En San Juan 15:7 dice “Si permanecéis en mí y mis palabras permanecen en vosotros, pedid todo lo que queráis y os será hecho”.

También podemos ver en la primera parte del Padre Nuestro, que la oración no es individual, sino que es para todos los creyentes: “Padre nuestro” .

Examinemos un poco más cada porción del Padre Nuestro.

La palabra “Padre” nos permite pensar en las funciones de un padre: provisión, protección, y maestro. David en los Salmos llama a Dios: roca mia, refugio mio, escudo mio y castillo mio.

Continuando con el versiculo 9, “Santificado sea tu nombre” nos enseña que debemos de alabarle por todo lo que él es. El es un padre perfecto que está en los cielos; él es santo; él es omniciente, que todo lo sabe; el es omnipotente, todo poderoso. Cuando oremos debemos ser concientes de nuestro Padre Celestial. Demos Gloria a su nombre. En Isaias 6:3 dice que los angeles en su presencia claman “Santo, Santo, Santo”. Esto pues nos reitera que como sus hijos debemos de llevar su nombre en alto y no traer reproche a su Santo nombre. 1ra. de Pedro 1:6 dice “Sed santos, porque yo soy santo”.

Demos gracias a Dios pues nos ha hecho sus hijos atraves de Jesucristo; nos ha dado perdón y nos ha santificado, él provee y nos proteje, él nos ama y cuida es nuestro Padre Celestial.

Cuando meditamos en su poder, gloria y santidad; podemos ver nuestra pobre condición. El profeta Isaias en el capitulo 6:5 dijo” ¡Ay de mí que soy muerto!, porque siendo hombre inmundo de labios y habitando en medio de pueblo que tiene labios inmundos, han visto mis ojos al Rey, Jehová de los ejércitos”. Jesucristo en San Lucas 18:9-14 enseño la parabola del fariseo y el publicano. El fariseo puesto en pie oraba jactandose y diciendo “Dios, te doy gracias porque no soy como los otros hombres…” mas el publicano apartado oraba humildemente “Dios, ten misericordia de mí, pues soy pecador”. Clamemos a Dios que tenga misericordia. Este pasaje nos infunde a confesar nuestros pecados para obtener su perdón.

No le ofendamos olvidando que él es nuestro Padre Celestial. Pidamosle que nos ayude ha confiar en él, y que vivamos una vida que de gloria y honor a su Santo Nombre. Pidamosle por nuestras familias, comunidad, nación y el mundo, para que vengan al conocimiento de su Amor redentor a traves de su Hijo Jesucristo.

Versiculo 10 ” Venga tu Reino. Hágase tu voluntad, como en el cielo, así también en la tierra”. ¡Gloria a Dios! El tiene un Reino venidero y Autoridad. Un día Jesucristo reinara como Rey de Reyes y Señor de Señores. Su palabra, las sagradas escrituras revelan su Reino y voluntad. Oremos que su voluntad se hecha en nuestras vidas. Oremos que todos amen a Dios y reciban a Jesucristo como su Salvador. Oremos que todos amen a su hermano. Oremos que no mintamos, robemos, matemos, cometamos inmoralidad sexual, y envidiemos las pertenencias de otros. Demos gracias a Dios que él nos ha hecho miembros de su Reino y ha revelado su voluntad para nuestras vidas en su palabra. Confesemos pues que no siempre hemos buscado su reino y voluntad. Oremos y pidamosle que nos ayude a seguir su voluntad y vivir una vida bajo su reino y plan.

Versiculo 11 “El pan nuestro de cada día, dánoslo hoy”. ¡Gloria a Dios! Nuestro Padre Celestial provee de todas nuestras necesidades fisicas y espirituales. San Mateo 4:4 ” No solo de pan vivirá el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios”. San Juan 6:48 Jesucristo dijo “Yo soy el pan de vida”. Demos gracias a Dios por darnos el pan fisico y espiritual. Demos gracias a Dios por proveer todas nuestras necesidades. Confesemos que amenudo no valoramos su provisión. Confesemos que amenudo no compartimos sus bendiciones con el nesitado. Oremos que el nos ayude a compartir con otros su pan fisico y espiritual.

Versiculo 12 ” Perdónanos nuestras deudas, como también nosotros perdonamos a nuestros deudores”. Dios, nuestro Padre; amo al mundo que dio a su unico hijo para redimirnos. ¡Gloria a Dios! El es un Dios lleno de misericordia, amor, gracia y santidad. Demos gracias a Dios que por medio de su hijo Jesucristo todos nuestros pecados son perdonados. Todas nuestras deudas han sido pagadas por la sangre preciosa de Jesucristo, la cual nos hace recipientes de su amor, poder y perdón. Cuando oremos confesemos que amenudo nos olvidamos de su perdón. Reconozcamos que él es el Juez y no nosotros. Oremos que nos ayude ha aceptar su perdón, compartir la buenas nuevas con otros, y perdonar aquellos que nos han faltado.

Versiculo 13 ” No nos metas en tentación, sino líbranos del mal” ¡Gloria a Dios! El es Santo y todo poderoso. En Santiago 1:13 dice “Cuando alguno es tentado no diga que es tentado de parte de Dios, porque Dios no puede ser tentado por el mal ni él tienta a nadie” En 1ª. de Juan 4:4 “porque mayor es el que está en vosotros que el que está en el mundo” Gracias a Dios que él nos guia, nos da poder y deseo para vencer la tentación y obtener victoria sobre el mal. En 1ª. de Juan 3:8 dice “Para esto apareció el Hijo de Dios, para deshacer las obras del diablo”. Confesemos que amenudo tenemos pasión por el pecado y no queremos dejarlo. Pidamosle a nuestro Padre Celestial que cambie nuestros ojos espirituales, para que veamos el pecado como él lo ve. Que nos ayude ha arrepentirnos y desechemos todo lazo de pecado. ¡Dios nos llene de su Santo Espiritu y seamos mas que victoriosos en Cristo Jesús.

Al final del versiculo 13 “porque tuyo es el Reino, el poder y la gloria, por todos los siglos. Amén”. Nuevamente vemos que la oración es sobre el Padre, su Reino, su poder y su gloria. Nuestro Padre es un Dios amoroso que se deleita en suplir nuestras necesidades. La mas grande necesidad es conocerle y ser parte de su Reino y voluntad.

 

 

Caminata de oración

Pronto vamos a ir a caminar en esta comunidad y oraremos por la gente. Se que tendremos oposición del enemigo, pero recordemos que es mas poderoso el que está en nosotros que el que está en el mundo. Vayamos bajo el poder de Jesucristo, caminando en el Espíritu. Vayamos en el poder de su palabra, voluntad y gloria en nuestras mentes y corazones. Pidamosle a nuestro Padre Celestial por su bendición y voluntad en esta comunidad. Dios guiara nuestros corazones para orar. Caminemos de acuerdo con nuestro compañero en oración. Cuando caminemos oraremos en silencio, escuchando la voz de Dios en nuestros corazones. Gente cruzara nuestro camino, saludele y muestrele el amor de Dios. Despues de haber terminado nuestra caminata de oración, usted sentira un deseo más profundo para orar por la comunidad, pidiendo que el Reino de Dios y su voluntad sea hecha en sus vidas. En 1ª. de Timoteo 2:1-6 dice “Exhorto ante todo, a que se hagan rogativas, oraciones, peticiones y acciones de gracias por todos los hombres, por los reyes y por todos los que tienen autoridad, para que vivamos quieta y reposadamente en toda piedad y honestidad. Esto es bueno y agradable delante de Dios, nuestro Salvador, el cual quiere que todos los hombres sean salvos y vengan al conocimiento de la verdad, pues hay un solo Dios, y un solo mediador entre Dios y los hombres: Jesucristo hombre, el cual se dio a sí mismo en rescate por todos, de lo cual se dio testimonio a su debido tiempo”. “Hermanos, orad por nosotros” 1ª. de Tesalonicenses 5:25 ¡A Dios sea la Gloria! ¡Amen!

Por: Pastor Rodrigo Campbell

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